Si tu mamá no te regañaba durante la adolescencia alegando que las tarifas de luz y gas podrían aumentar a causa de tus adicción a los videojuegos, fracasaste como hijo. Y más allá de esa llamada de atención, posiblemente tu madre no era capaz de entender que ese tipo de actividad te conduciría a algún tipo de aprendizaje más allá del entretenimiento. 

Se tenía como una vieja y disparatada controversia el uso excesivo de los videojuegos, y todo porque la mayoría de ellos incitan a la violencia, robos y maltrato de género. Pero lo cierto de dicha afirmación es que de todo lo malo que puede surgir de la adicción a los videojuegos también es posible sacarle algún tipo de provecho. Según algunos estudios afirman que los videojuegos pueden ayudarnos a desarrollar ciertas habilidades que se emplean de forma beneficiosa en la vida real, entre ellas; la constancia que se requiere en una carrera profesional, ya sea en el área de informática, sistemas o ingeniería electrónica.

También conllevan a beneficios en las relaciones personales indicando que algunos videojuegos cuentan con salas de chats internas entre jugadores bien sean nacionales o internacionales brindando la oportunidad de conocer nuevas personas, idiomas y tácticas. Dependiendo de la lista de juegos que tenga el gamer puede incluso estimular su capacidad neuronal y psicomotora, con lo que se facilitan las habilidades sociales y de convivencia como la perseverancia y la paciencia, con lo que se ha creado el método “Grinding” en los juegos de consola.

Dicho término es utilizado en el mundo de los videojuegos, y se trata de la descripción del proceso en el que un jugador realiza acciones repetitivas desarrollando la perseverancia tras los continuos intentos de abrir o tener acceso a otras etapas o mundos en el videojuego con lo que se obtiene alguna recompensa para alcanzar otro nivel o etapa del mismo. Este método es utilizado en los videojuegos como “The Daily Grind”, lo que exige la realización de estas actividades repetitivas con el fin de poder progresar en el desarrollo de otros niveles del mismo.

Para el desarrollo de la paciencia se pueden utilizar juegos como “Final Fantasy” o “Dragon Warrior”, los cuales ameritan la repetición de combates con la misión de adquirir nuevas habilidades para ser empleadas en el desarrollo de la historia del juego. Todo gamer debe saber que en cada jugada, aparte de dichas virtudes es necesario aprender sobre previsión y planificación estratégica. En los juegos para niños como “Angry Birds”, como otros un tanto más exigentes como “Starcraft II” demanda al jugador la capacidad de previsión de los acontecimientos y con ello, conocer el desarrollo de una táctica en tiempo real. 

La planificación estratégica es una de las claves fundamentales en la vida profesional de cualquier individuo, es por ello que aprender a ir unos pasos más adelante que los otros, aparte de visualizarnos como queremos estar dentro de un par de años, y entender que tenemos qué hacer antes para llegar a nuestra meta. Otra de las habilidades es el liderazgo y la socialización en los videojuegos, los que crea una excelente unión entre amigos frente a las pantallas.