Las reglas del juego se han visto cambiadas por la pandemia, para que tengamos el juego en nuestras manos. Ray Chambers, quien es embajador de estrategia global de la OMS ha señalado durante el confinamiento que “ La industria de los videojuegos tiene una audiencia global.

Así que animamos a todos a jugar, a mantener la distancia y a adoptar otras medidas para salvar vidas”. En estos tiempos de coronavirus, el sector ha recibido el respaldo de las autoridades sanitarias, pues lo consideran una afición contagiosa y saludable.

Unas 2.700 millones de personas, que se traduce en un tercio de la población mundial, es considerada gamer, o usuaria de algún videojuego. Al siglo pasado pertenece la imagen de ese adolescente solitario que se encuentra enganchado a una consola.

En la actualidad, hasta las abuelas tranquilamente pueden entretenerse mientras juegan una partida en el metro a través de su teléfono móvil. Y es que este se trata de un sector que atrae cada vez a más adultos, seduciendo por partes iguales tanto a hombres, como a mujeres. En el caso de EE.UU. en su mayoría los jugadores cuentan con edades entre 35 y 44 años, de acuerdo a las estadísticas. Mientras que en Europa, el 45% suelen ser jugadoras.

Este se trata de un fenómeno a nivel mundial, pero también de un negocio de extraordinarias dimensiones que ha llegado a mover, de acuerdo a las previsiones de la consultora Newzoo, entre 130 y 150.000 millones de euros, dicha cifra supera la suma de la facturación de industria del cine y de la música, y en el caso de España corresponde casi del doble.

Durante este 2020, un año pandémico, el sector ha incrementado sus ingresos hasta en un 20%. El confinamiento y la reducción de ofertas alternativas para el ocio trajeron gran bonanza financiera. Según Jason Benowitz, quien es gestor de Roosevelt Investment Group: “Jugar desde casa se ha convertido en una vía para socializar de forma segura”.

Para Mat Piscatella quien es analista de la consultora NPD, “durante la pandemia muchos se han pasado a los videojuegos no solo para ocupar el tiempo, sino para estar en contacto con familia y amigos. Y esto ha acelerado las tendencias que ya se estaban consolidando. No veo señales de ralentización”.

Fuentes de la industria señalan que está teniendo lugar un reemplazo demográfico: los que inicialmente jugaban, en la actualidad son adultos y continúan haciéndolo, pero además lo han transmitido a sus hijos. Es por ello que los videojuegos han dejado de ser una especie de hobby de nicho, para transformarse en un ocio casi masivo.

De acuerdo a la consultora Newzoo, el cambio cultural que se ha venido produciendo se explica como que “Hace diez años, los jóvenes pasaron de los medios tradicionales a las redes sociales. Ahora están dejando estas últimas para vivir experiencias más interactivas. Y los videojuegos son mucho más inmersivos. Sus mundos proporcionan una alternativa viable a la realidad, especialmente durante la pandemia. La Covid ha amplificado su adopción como medio para simular experiencias compartidas”.