En el transcurso de esta última década, de una manera drástica se ha visto modificada la forma en que se juegan los videojuegos y ello es debido a que las consolas pasaron de desplegar gráficos en HD al famoso 4K, donde las conexiones de alta velocidad dieron paso a la llegada de plataformas como Stadia, pero además los dispositivos móviles se apoderaron de cada uno de nuestros días.

Y es que nunca habríamos pensado en que jugar con los videojuegos sería tan fácil o barato, pero el la multiplicación de las opciones permitieron que más personas puedan sumarse a nuestra gran pasión. En medio de aciertos y errores, existen consolas que ya nacieron muertas mientras que otras siempre van a ser un gran éxito. No fue tarea sencilla seleccionar algunas de las mejores, pero alguien debía hacerlo.

Las mejores consolas (plataformas) para jugar videojuegos de estos últimos diez años

Smartphone: esta es sin duda la plataforma más popular cuando se trata de jugar videojuegos en la actualidad. Y es que justamente esta última década ha sido decisiva para que los dispositivos móviles se convirtieran en clave para la industria de los videojuegos. Se podría decir que todo lo que Wii y DS dejaron en la mente de los jugadores fue adoptado por Apple y Google con la idea de despertar una suerte de adicción entre los usuarios, situación que aprovecharon empresas como Tencent, King o Nintendo.

Esta será una década que podremos recordar gracias a Candy Crush, Angry Birds (en su mejor momento), Pokémon Go y Fortnite, juegos que si lo miramos de forma objetiva, no serían nada sin los dispositivos que todos los días cargamos en nuestros bolsillos. El hecho de colocar a los smartphones en este lugar es simplemente por respeto a los juegos y experiencias que pueden ser encontradas en las consolas de videojuegos.

Xbox One: diversas políticas con las que Microsoft se enfocó en el lanzamiento de Xbox One tan solo concluyeron por condenar a la consola, por lo que su ciclo de vida se estropeó desde antes de comenzar. Quizás durante un par de años Xbox One subsistió bajo la idea de ser una consola de videojuegos sin videojuegos, pero distante de ello podíamos encontrar a todas las apps de contenido multimedia, y producciones originales, que en la actualidad podemos encontrar en cualquier dispositivo o servicio de streaming.

De este modo, Xbox One se arriesgó a más, y es por ello que su legado vivirá en Project Scarlett como la consolidación, un poco tarde, de un proyecto que se encarga de revolucionar la industria. Xbox Game Pass, XCloud, retrocompatibilidad y compatibilidad total con PC se convertirán en la pieza clave para la forma en que Microsoft enfrentará el futuro. Quizá Gears 5 y Sunset Overdrive sean lo más rescatable de la consola, pero sus planes a largo plazo se encuentran en la constante de la novena generación de consolas.

Nintendo 3DS: posiblemente el único defecto que podríamos encontrar en una plataforma como esta, es que su origen respondió al boom del 3D que se suscitó con Avatar de James Cameron. Nintendo tomó la iniciativa de llevar dicha característica hasta sus últimas consecuencias, con una pantalla que permitiera el efecto de tres dimensiones sin que se llevarán lentes especiales en compañía del éxito del Touch Generations y la doble pantalla de DS. Detalles que le aseguraron el éxito y permanencia en el mercado.

PlayStation 4: la mayor parte de su éxito tiene que ver con los claros errores que Xbox cometió de cara al inicio de la octava generación de consolas. Pero hay que reconocer que PlayStation destaca por sí sola como una máquina menos pretenciosa que su antecesora y con una gran posibilidad tanto para los desarrolladores, como para los gamers.